Labordeta – in memóriam

Labordeta Subías, José Antonio.

Zaragoza, 10 de marzo de 1935 – ibídem, 19 de septiembre de 2010, cantautor, escritor y político aragonés, diputado en el Congreso por la Chunta Aragonesista en las legislaturas VII y VIII.

Hijo de Miguel Labordeta y Sara Subías, hermano del poeta Miguel Labordeta, se casó el 29 de septiembre de 1963 con Juana de Grandes, sobrina del general Agustín Muñoz Grandes. Tuvo tres hijas, Ana, Ángela y Paula, y dos nietas. Cursó sus estudios primarios en el Colegio Alemán de Zaragoza y en la escuela familiar, donde concluyó el Bachillerato; se matriculó en Derecho y, finalmente, se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, que le nombró en 2010 Doctor Honoris Causa. En 1964 aprobó las oposiciones de Enseñanzas Medias, como profesor de Geografía, Historia y Arte y fue destinado al Instituto Nacional de Bachillerato Ibáñez Martín de Teruel, ciudad en la que residió seis años. Regresó a Zaragoza en 1970, donde siguió impartiendo docencia en el colegio El Buen Pastor (como director y profesor de historia) y en el instituto de Bachillerato Ramón Pignatelli (situado en el Alto Carabinas de Zaragoza) . En 1972 fundó, junto con Eloy Fernández Clemente, a quien había conocido en su estancia en Teruel, la revista cultural Andalán.

En 1976, Labordeta participó en la creación del Partido Socialista de Aragón y, más tarde, se presentó al Senado por Izquierda Unida. Ya como miembro de Chunta Aragonesista (CHA), fue elegido diputado por Zaragoza en 2000 y fue el representante de este partido aragonesista en el Congreso de los Diputados desde el año 2000 hasta el 2008. Fue afiliado del sindicato Comisiones Obreras desde 1977.

Acérrimo defensor del No a la guerra y contrario al Trasvase del Ebro Labordeta siempre marcó una nota diferente en el Hemiciclo. En un par de ocasiones llegó a un enfrentamiento verbal con algunos diputados del Partido Popular. En uno de ellos espetó su famosa frase “A la mierda”. Él mismo decía que esta sería la frase que le pondrían como epitafio en su lápida. Explicaba que surgió debido a que había sido un día muy duro discutiendo sobre la Guerra de Irak y le increpaban con las frases «vete con la mochila a Teruel», y cuando alguien le dijo “qué me dices cantautor de las narices” no aguantó más y dijo la frase porque no le dejaban hablar.

Labordeta falleció en la madrugada del 19 de septiembre de 2010, en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, a la edad de 75 años, a causa de un cáncer de próstata que le fue diagnosticado en el año 2006 y que le obligó a permanecer postrado en casa los últimos meses de su vida.

El último acto público que protagonizó tuvo el día 6 de septiembre de 2010, cuando los ministros de Defensa, Carme Chacón, y educación, Ángel Gabilondo, le entregaron en su casa la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio; un reconocimiento que el Gobierno le concedió por su sabiduría, su pasión, sus convicciones y su defensa de la libertad y el pueblo, motivos por los que también le otorgó la medalla al Trabajo.

Poesía.

La faceta de Labordeta como escritor siempre se vio en un segundo plano debido a que era más conocido como cantautor y diputado. Sin embargo, siguiendo el ejemplo familiar de su padre, catedrático de latín muy aficionado a la poesía clásica antigua, y de su hermano Miguel Labordeta, una de las figuras más señeras de la poesía española de posguerra, su actividad poética fue primordial en su vida. En este sentido declaró que su auténtica profesión era la de escritor y sus canciones no eran sino poemas musicados. De todos modos, en su poesía se muestra una voz más íntima, meditativa y existencial que en sus canciones, más combativas y sociales. Publicó su primer poemario en 1959 —mucho antes de iniciar su carrera musical— y fue autor de los siguientes libros de poemas: Sucede el pensamiento (1959), Las Sonatas (1965), Cantar y callar (1971), Treinta y cinco veces uno (1972), Tribulatorio (1973), Método de lectura (1980), Jardín de la memoria (1985), Diario de un náufrago (1988),Monegros (1994), En 1976 publicó la antología Poemas y canciones (editorial Lumen, colección El Bardo) y en 2004, ya sólo de la obra poética completa, sale a la luz la selección Dulce sabor de días agrestes.

Su primer libro poético, Sucede el pensamiento, es un intento de conciliación del estilo intelectual de Juan Ramón Jiménez con el neopopular de la Generación del 27, pero en él aún se aprecia el lastre de la necesidad de adquirir una voz propia, sobre todo teniendo en cuenta el peso e influencia ejercida por la poesía tremendista y epilírica de su hermano Miguel Labordeta, de la que José Antonio no se puede evadir. Sin embargo, el tedio y el vacío existencial, y el influjo de César Vallejo o Paul Verlaine, son rasgos auténticamente personales. Según Eloy Fernández Clemente, esta obra podría definirse como «una poesía del yo inmerso en un mundo cerrado y sin grandes esperanzas».

La obra más decisiva de su trayectoria poética es Cantar y callar, que estaba preparado para su publicación en 1967 pero no apareció hasta cuatro años más tarde. En él, según Antonio Pérez Lasheras, “[…] alcanza una voz personal y auténtica, abandonando o depurando los ecos que asomaban en la poesía anterior”. El encuentro del autor con la realidad social que le había preocupado de manera “intelectual” hasta ese momento (el Bajo Aragón, con sus gentes, sus problemas, sus silencios) se funde con lo autobiográfico. De este enfrentamiento, surge la conclusión que, a manera de reflexión, sobrepasa lo personal para universalizarse.

Diario de un náufrago supone una de las cumbres de su poesía. Se trata de un libro unificado por las fechas que dan título a los poemas a modo de diario personal, pero sus temas van más allá de la mera poesía de la experiencia, pues combina todos los intereses sociales y existenciales que estaban presentes en sus anteriores obras poéticas, siempre melancólicas, incluida la preocupación por el destino. La vida del hombre es un naufragio en angustiada soledad, presidida por el hastío y el vacío. Se muestra, asimismo, la importancia del olvido y la memoria, recuperada mediante una técnica frecuente en su poesía, la del monólogo e incluso el diálogo con personas desaparecidas. La voz del poeta se consolida en este libro, «uno de los más bellos de su autor y singulares de los últimos años de poesía española», en palabras de Pérez Lasheras.

Su último poemario, Monegros, tiene un tono distinto, irónico y socarrón, que incide en el aragonesismo, una de las constantes de su poesía. José Antonio Labordeta reflexiona, en el marco del desierto monegrino, sobre los hombres que lo habitan viéndolos detenidos en el tiempo en estampas poéticas breves y de versos cortos.

Sus últimos poemas fueron publicados en su blog.

En 2011 la editorial zaragozana Eclipsados publicó Setenta y cinco veces uno, la poesía completa de Labordeta en dos tomos. El primero titulado La duda del paisaje. Vida y obra de José Antonio Labordeta, es una extensa biografía a cargo de Antonio Pérez Lasheras; y el segundo Setenta y cinco veces uno. Poesía reunida 1945-2010.

Prosa.

También fue destacada su obra narrativa, iniciada en 1971 con «Mediometro», incluido en la revista literaria Papeles de Son Armadans. En 1974 se publica su primer libro de narrativa, Cada cual que aprenda su juego, que constaba de dos relatos cortos. En 1986 publicaría El comité, una narración breve. La novela Mitologías de mamá data de 1992, y Cuentos de San Cayetano (2004) es un libro de cuentos que tiene por protagonistas e hilo conductor a dos niños, y por escenario la posguerra española. En 2007 aparece su última novela, En el remolino. Existen otros cuentos dispersos que aparecieron en revistas culturales como Andalán (de la que fue fundador) o Ínsula.

En el terreno ensayístico es reseñable la importancia de sus libros de viajes Aragón en la mochila (1983) y Un país en la mochila (1995), donde publica, ampliados, los guiones del programa de televisión homónimo. De 2001 data Con la mochila a cuestas. Se dedicó a la investigación y difusión de la poesía de su hermano Miguel en varios libros de carácter filológico, como el publicado en colaboración con Javier Delgado, Recuerdo de Miguel Labordeta (Zaragoza, Diputación Provincial, 1987). César Vallejo, uno de los autores que más influyeron en su poética, también fue objeto de uno de sus ensayos de crítica literaria.

Escribió varios libros de memorias: Con la voz a cuestas (1982), Banderas rotas (2001) y Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados (2009), en el que cuenta sus vivencias como diputado en Madrid; o el autobiográfico Tierra sin mar (1995), donde antologó algunos de sus cuentos, artículos y poemas. Regular, gracias a Dios (2010), surge de la grave enfermedad que padecía.

Como editor y periodista Labordeta participó en la fundación y el desarrollo del semanario Andalán, que se opuso a la dictadura franquista y marcó la transición en Aragón. También colaboró como columnista en periódicos como El Día, Diario 16, El Periódico de Aragón, Público o El Mundo. Los amigos contados (1994) e Historia de Paletonia (2011) son dos muestras recopilatorias de su actividad como articulista.

Cantautor.

Labordeta es considerado uno de los principales exponentes de la canción de autor española. Inició su carrera musical en 1968 con el álbum Andros II, EP que se publicaría posteriormente en la edición de Fuendetodos del libro de poesía Cantar y callar (1971). A este seguirían: Tiempo de espera (1975), Cantes de la tierra adentro (1976), Que no amanece por nada (1978), Cantata para un país (1979), Las cuatro estaciones (1981), Qué queda de ti, qué queda de mí (1984), Aguantando el temporal (1985), Tú yo y los demás (1986), Qué vamos a hacer (1987), Trilce (1989), Canciones de amor (1993), Recuento (1995), Paisajes (1997), Labordeta, nueva visión (1999), Con la voz a cuestas (2001), Vayatrés (2009) Con La Bullonera y Joaquín Carbonell.

En sus canciones habla de su tierra, siempre con un tono de melancolía que, como él reconoce, le caracteriza. Entre sus canciones más relevantes están «Canto a la libertad», «Aragón», «Somos» o «Banderas rotas».

Televisión.

En TVE, Labordeta participó durante el año 1990 en la adaptación de la obra de Camilo José Cela Del Miño al Bidasoa, donde interpretó al vagabundo Dupont. Más tarde Labordeta fue guionista y presentador del exitoso programa de Televisión Española Un país en la mochila (1995-2000), una serie de 29 capítulos en la que Labordeta, mochila a la espalda, recorría la España interior mostrando la cara más desconocida del país y de las gentes que en él viven.

“Somos”.

Un grupo de ciudadanas y ciudadanos del Altoaragón, organiza, ya en su segunda edición, una semana cultural con la intención de que la figura de José Antonio Labordeta no caiga en el olvido, cuatro años después de su muerte. Durante la misma se han realizado distintas actividades a caballo entre el arte y la política, desde actuaciones musicales y lecturas hasta proyecciones.
La noche del 19 de septiembre, aniversario de su muerte, el emblemático paseo de Las Pajaritas del parque Miguel Servet de Uesca, sirve de incomparable escenario para mantener vivo su legado. Amigas y amigos suyos recitan poemas e interpretan su música. Somos y el Canto a la libertad, quizás sus composiciones más emblemáticas, unen, como colofón a tan emotiva noche para el recuerdo, manos y corazones de las decenas de personas que han acudido a honrarle.

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Wikipedia

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